sábado, 24 de octubre de 2009

Editorial noviembre 2009


A mis abuelitas María Clara e Irene, a mi hermanao Alejandro Rommel y a todas las personas que han perdido un ser querido.



El olor a cempasúchil, a chocolate y pan de muerto, inunda las calles, noviembre es el mes en el cual recordamos a nuestros difuntos, los altares corban mayor importancia cuando se le dedica a un ser querido.
La muertes es la única certeza segura que tenemos en la vida, todos algún día vamos a morir y lo que nos hace temerle es no saber cómo, ni cuándo y entrar en confrontaciones existenciales cuando no entendemos por qué.

La muerte debe tener un propósito en cada una de las personas, por lo que no es la misma para todos y nos hace reaccionar de diferente manera, puede unir o desunir familia y amigos, nos vuelve más sensibles, humildes, menos egositas, más fuertes para enfrentar los problemas o todo lo contrario.

Vuelve a los humanos vulnerables y nos recuerda que nada es para siempre y que tenemos que vivir y disfrutar día con día todos los momentos que nos regala la vida, con la familia y amigos, imprimirle pasión amor a nuestro trabajo y no dejar de perseguir nuestros sueños y metas con la rutina del trabajo.

Y aunque es díficil aceptarla, ya que llega de un momento a otro, anticipada, nadie está preparado para dejar partir a un ser querido, no sabemos cómo seguiremos sin él o ella, a quíén recurriremos cuando tengamos algún problema o queramos compartir alguna alegría y los sentimientos de añoranza seguirán siempre presentes.

Cuando pasa el tiempo y un olor, una imagen, un sonido, una palabra nos recuerda a aquel ser querido, el sentimiento de unión es tan fuerte que a veces puedes sentirlos a tu lado y el dolor de su partida disminuye por un instante, así la muerte sólo es el final de una vida terrenal.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Editorial octubre 2009


Nos acercamos al final de un año más. El 2009 será recordado como uno de los años más complicados que hemos vivido en los últimos sexenios.

México está en la mira de todo el mundo, ya sea por la crisis económica y lo que ha implicado; la pérdida de miles de empleos, cierre de empresas y menos inversiones, los cambios en el gabinete nacional y de algunos estados con la intención de buscar mejorar la situación económica y social y el controversial 2% de IVA.

La gripa A-H1N1 que nos puso en el ojo del huracán y desató miles de problemas desde ¿Qué tan grave es el problema? ¿Cómo enfrentaría México una pandemia de este nivel? ¿Qué consecuencias tendría para la economía?

Estamos siempre presentes en la mira nacional; la mayoría por los problemas a los que nos enfrentamos los oaxaqueños (as): cierre de calles, plantones, marchas, secuestro de aviones y a últimos días la controversial "Ley Antiaborto".

Es un tema díficil de abordar porque hay que contemplar varios puntos desde poderes fácticos como la Iglesia, las leyes, los derechos de la mujeres, la salud pública hasta el beneficio a largo plazo que tendría esta ley.

No puedo decir que estoy a favor del aborto abiertamente, pero considero que sólo las mujeres saben a lo que se enfrentan cuando se enteran de un embarazo no planeado. La decisión -con responsabilidad- de qué hacer con su cuerpo, le corresponde únicamente a ella.

Habrá que tomar en cuenta la situación económica, la madurez, el estado psicológico, y en sí, las variantes a las que se enfrentará la madre y el hijo. ¿Se imaginan una joven que viva violencia intrafamiliar, quéno pueda alimentarse adecuadamente y por ende su bebe tampoco, que tenga que prostituirse para obtener un poco de dinero? Unos dirán que si tiene derecho de abortar para no traer a un bebe a sufrir miles de cosas, otros dirán que apesar de carecer de muchas cosas es una vida.

Esperemos que la decisión que tomen nuestros legisladores sea la mejor, no sólo por obtener votos, sino realmente que piensen en el beneficio de la sociedad y tomen en cuenta la voz de las mujeres que es a las directamente les afecta este tema.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Editorial septiembre 2009



Verde, blanco y rojo son los colores de nuestra bandera y representan a México, nuestra patria, pero ¿realmente qué representan para ti? ¿Te sientes mexicano comprometido con tu país?, o sólo te acuerdas de México cuando la selección mexicana juega un partido, cuando es 15 de septiembre o cualquier otra celebración patria.


Ser mexicano es trabajar y cumplir como ciudadano día con día, todo cuenta para hacer de este país algo que añoramos la mayoría, un país desarrollado, donde la pobreza sea mínima y las injusticias también.


Desde no tirar basura en la calle, salir a votar aunque la creencia sea que eso no cambiará el rumbo del país, no estacionarse en doble fila etc., hay muchas cosas que podemos hacer para que nuestro estado y nuestro país sean mejores.


Seamos mexicanos no sólo a la hora de festejar, sino en todo momento, exijamos que se cumplan las leyes y, sobre todo, eduquemos a nuestros hijos (as) que son las presentes y futuras generaciones y quiénes merecen un país con mejores oportunidades.


Basta de tener complejos de inferioridas, los mexcanos tenemos un gran espíritu y corazón, lo que nos falta es decisión, voluntad, amor propio y unión para poder cambiar el rumbo de este país, no esperemos más y comencemos desde hoy.




miércoles, 5 de agosto de 2009

Editorial agosto 2009.



Después de las elecciones y el triunfo total del PRI, los ciudadanos que votamos debemos, ahora, exigir a los diputados el cumplimiento de su trabajo por encima de partidos e ideologías y aprovechar el impulso que las fiestas de julio le dieron a Oaxaca para reanudar el turismo e incentivar la economía.
Además de los programas que se están implementando para cambiar la imagen de la ciudad habría que proponer un programa que se enfoque a recobrar el respeto cívico a los ciudadanos de cualquier nivel socioeconómico, ideológico y sexual.
Para el progreso de toda sociedad es indispensable el valor del respeto, al no haberlo derivan una serie de actos que inexorablemente conllevan a la violencia.
Oaxaca era una ciudad tranquila hasta hace algunos años, añoramos todos los oaxaqueños caminar con tranquilidad por nuestras calles sin tener miedo a sufrir una agresión ya no sólo verbal sino física, vivir en armonía donde todos nos saludábamos sin anteponer egoísmos, envidias y/o rencores muchos de ellos injustificados.
El mal ejemplo que ha ido pasando de generación en generación y ha creado un clima enrarecido obliga a revertirlo a todos los oaxaqueños, en caso contrario, Oaxaca será tierra de nadie. No esperemos ver convertido a este hermoso estado en una entidad aterrorizada como las del norte del país o como Michoacán.
El cambio no se puede dar de la noche a la mañana, ciertamente, pero todo comienza con decisión y voluntad. Ojalá cada uno tenga el ánimo de querer cambiar esta situación.


jueves, 25 de junio de 2009

Editorial julio 2009




Julio para los oaxaqueños es un mes importante, se conjugan dos eventos que pueden cambiar el rumbo del estado para un futuro mejor.
Por un lado, viviremos la máxima fiesta de todos los oaxaqueños La Guelaguetza, tan esperada para todos los que queremos que cambie la visión que se tiene de ser un pueblo conflictivo y poder ofrecer nuestra tradiciones a todos los visitantes, además de recuperar la economía que se ha visto afectada en estos últimos meses.
Y, por otro lado, las elecciones para diputados federales nos presentan a todos los oaxaqueños la oportunidad histórica, no sólo de creer en la palabra democracia, sino de hacerla válida, salir a votar por quien uno decida, no importa de qué partido político sea, lo más importante es ejercer nuestro derecho al voto, evitar el abstencionismo y/o compra de votos que nos ha hundido en la corrupción, pobreza, marginación e ignorancia.
El voto es algo que nos pertenece por ser ciudadanos mexicanos y representa una esperanza real de cambio para evitar en los próximos años los mismos conflictos sociales e injusticias que hemos vivido a lo largo de muchos años.
Así que este 5 de julio salgamos todos los oaxaqueños que queremos un estado mejor a hacerlo realidad.

lunes, 25 de mayo de 2009

Editorial junio 2009


El tiempo no duerme los grandes dolores pero sí los adormece
George Sand

Hay momentos en la vida que te marcan profundamente. algunos son felices y otros no lo son, en estos últimos días antes de iniciar el mes recibí una noticia trágica, la muerte de un amigo muy querido, no fuimos tan unidos como lo hubiera querido, pero vivimos épocas muy bonitas en la universidad y fuera de ésta.
David Enríquez Estrada, era una persona maravillosa, todos aquellos que tuvimos la fortuna de conocerlo saben a lo que me refiero, siempre te saludaba con una enorme sonrisa, amable, cálido, platicador, disfrutaba la vida al máximo, tenía tantos proyectos que lo hacían emocionarse y de los que me contó en su momento, tenía tanto futuro por delante.
Era un gusto encontrártelo, siempre tenía tiempo para platicar contigo y saber cómo estabas, cómo te iba en el trabajo, con tu familia y amigos, no tengo palabras para agradecer a la vida haberlo conocido, es de las personas que marcan tu vida y de las que puedes presumir su amistad.
Conociendo a David, no querría que estuviéramos tristes su familia y amigos, al contrario, le gustaría que supiéramos que cada día lo vivió como se debe, disfrutando la vida, sin tantas preocupaciones, sin dejar de pasar un sólo momento sin demostrar el cariño y amor que tenía.
Sólo puedo decir que te extrañaremos, que nos dejas una lección de vida muy valiosa a todos los que nos quedamos aquí, pero sé que estás feliz al lado de tu papá y que nos esperarás a todos tus amigos con los brazos abiertos.

David, descansa en paz.



La vida de un amigo, es la nuestra, como la verdadera vida de cada uno es la de todos.
George Sand.

lunes, 27 de abril de 2009

Editorial mayo 2009




Mamá, es la primera palabra que aprendemos al hablar y la cuál repetimos miles de veces a lo largo de nuestra vida.

Las mamás - además de ser amas de casa, enfermeras, chefs, conductoras designadas, costureras- son nuestros ángeles guardianes; siempre están ahí para nosotros, con ellas compartimos nuestras alegrías, nuestras tristezas, los problemas en la escuela, en el trabajo y con los amigos. Son el pilar de la familia y la fortaleza del hogar.

Muchas veces cargan con demasiados problemas que uno ni siquiera cuenta se da: hacer milagros para que la comida alcance, tener un menú diferente cada día, estar al pendiente de todos los gastos del hogar, cuidar que todos estén sanos, recordarnos siempre las cosas con tal interés como si fueran de ellas, etc.

Pero también su amor es inmenso. Aun cuando niños hicimos las peores travesuras o les hacíamos pasar los peores corajes o vergüenzas, por más enojadas que estuvieran, en el fondo se reían de nuestras tonterías y ya mayores a veces pasamos vergüenzas con ellas cuando nos ponen en evidencia sacando algún trapito sucio al sol.

Es una fortuna tener a tu lado una mamá y aunque a veces no la comprendamos, el amor de la madre es la mayor prueba del sentimiento más hermoso que existe, que perdona todo y que es incondicional.

En fin, una vida no alcanzaría para expresar todo lo bueno que hacen por nosotros.

¡Felicidades a todas las mamás!